El Voluntarismo Idiota de la Autoridad
Hoy se celebra el “día internacional sin auto” o algo así. Nadie sabe a quién se le ocurrió ni en qué organismo, pero es una causa lo suficientemente inofensiva como para tomarla en cuenta. Es como “el día sin comer empanadas” o “el día sin lavarse el pelo”. Da lo mismo.
Sin embargo, en Santiago la autoridad (me acabo de enterar que fue la Intendenta) se lo tomó a pecho y decidió cerrar la Alameda para los autos particulares y habilitar esas pistas para las bicicletas.
No me referiré aquí al descalabro que hay en estos momentos en la ciudad. Prefiero darle una vuelta a aquel rasgo que intuyo que está detrás de la decisión de la intendenta y que podríamos denominar como El Voluntarismo Idiota de la Autoridad.
Este rasgo se define como la creencia en la posibilidad de incidir efectivamente en las voluntades y arbitrios de las personas, a través de leyes y golpes de autoridad.
Esta creencia puede manifestarse de varias maneras. De hecho, muchos profesores lo vienen practicando hacer rato. En el caso aludido podemos especular que la intendenta quiere efectivamente producir algo, pero no atinamos a saber qué. Dudo que la autoridad regional quiera gastarle una broma a la ciudadanía, así que podría tratarse efectivamente de “crear conciencia” respecto de algo, caso en el cual la medida seria doblemente torpe, por el trasunto moral que implica. Y es que la característica central del voluntarismo idiota de la autoridad es que, para que se manifieste, la autoridad debe sentirse situada en una suerte de “ojo de Dios”. Esto es, ve algo que nadie más es capaz de ver o, al menos, eso cree.
Por ahí tiene que ir el asunto. De otro modo, las alternativas son penosas. Algunas posibilidades:
a) Los hijos de la Intendenta son fanáticos de las bicicletas y, en una reunión familiar, luego de algunos brindis, lograron sacarle a la mamá la promesa de celebrar con todo el mentado día, cerrando la Alameda y fomentando el uso de las bicicletas. Qué lindo.
b) La intendenta fue novia de juventud de un alto dirigente del Movimiento de Furiosos Ciclistas, quien la llamó para pedirle un favorcito.
c) El asesor de imagen de la intendencia tiene dos grandes amigos con quienes se junta a tomar cerveza. Durante las fiestas patrias, ambos le dijeron “¿Te imaginai que se cerrara la Alameda y sólo transitaran bicicletas y mariposas?” La compró de inmediato, lo encontró genial y decidió vendérsela a su jefa.
d) La intendenta es la gran maestra de un movimiento ocultista que construirá la comunidad que Chile requiere. Este es el primer paso para comenzar a imaginar otro mundo posible. Luego vendrá la extracción de todos los testículos del país para reemplazarlos por un ramo de violetas.
En fin, todo por la Patria.
Licenciado en Filosofía, realizó también estudios en el campo del Derecho y las Comunicaciones. Es Consultor de Empresas en el ámbito organizacional, académico, investigador y Consejero de Giro País.










