Alta Política
Desde hace algún tiempo se ha instalado cierta polémica en nuestra frágil y otrora lejana comarca, en relación con la postulación de la Venezuela chavista a un asiento en el estratégico Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Chávez pide nuestro voto, abrazando de cuando en cuando a la Presidenta Bachelet y olvidando que alguna vez soñó con bañarse en alguna playa boliviana. Todo el mundo, salvo socialistas y comunistas, advierten que sería un error, una imbecilidad –dirían otros-, mientras ella, nuestra reina, parece inclinarse efectivamente por la hermana república, arguyendo que no puede darle la espalda a Sudamérica.
Aquí es cuando empiezo a confundirme. Como no soy político, para mí Sudamérica no es más que una construcción verbal: ignoro a qué se refiere nuestra presidenta, desde su óptica progresista, con tal distinción.
Licenciado en Filosofía, realizó también estudios en el campo del Derecho y las Comunicaciones. Es Consultor de Empresas en el ámbito organizacional, académico, investigador y Consejero de Giro País.







