Ô Liberté, que de crimes on commet en ton nom!
Esa frase se le atribuye a Madame Roland, quien la habría pronunciado al momento de subir a la guillotina.
Resulta curioso que muchos luchadores por la libertad, la igualdad y la fraternidad -ideales de la revolución francesa- terminen históricamente instaurando su ideario en virtud de una imposición. Algo así como “sé libre o te condeno”.
En realidad esto no opera de manera tan burda, porque siempre tales libertadores están concientes de que para lograr sus nobles propósitos deben muchas veces restringir ciertas libertades individuales. La tranquilidad de sus conciencias viene aquí dada por el colectivo, por frías estadísticas o por conceptos obscurísimos, como el de “bien común”. (Leer más…)
Licenciado en Filosofía, realizó también estudios en el campo del Derecho y las Comunicaciones. Es Consultor de Empresas en el ámbito organizacional, académico, investigador y Consejero de Giro País.







