No es culpa de Michelle…
Ya con algunos días de por medio, hay algo que me sigue dando vuelta en relación con el affaire Provoste. En realidad, se trata de algo que ha estado en el ambiente por bastante rato, pero que, al menos para mí, se ha presentado hasta el momento sólo como un dato de la causa y no como un salto hacia el futuro, que es la cualidad con la que creo que deberíamos tomar las cosas.
No quiero hablar aquí de las virtudes o defectos de la susodicha, ni de los del Gobierno. Me llama la atención especialmente el gran abanico de interpretaciones que se sucedieron durante y con posterioridad al evento.
Licenciado en Filosofía, realizó también estudios en el campo del Derecho y las Comunicaciones. Es Consultor de Empresas en el ámbito organizacional, académico, investigador y Consejero de Giro País.






