Gerónimo
Estimado Gero:
Gañán y gran jefe cururo.
¿Quien te dijo que podías apropiarte de los días con tanta energía?
Recién aprendiste a reirte de ti mismo, y lo haces socarronamente. Te crees el dueño del mundo, y debe ser porque lo eres. Por lo menos ahora.
Pones tu cara más tierna y, cuando nadie te ve, juegas a estirar la cola de la Lila o a destrozar autitos.
Te lo reitero: tu tren verde sí tiene motor, pero no pilas. Y esto, porque decidiste que la locomotora se veía mejor sin ruedas. Dan lo mismo, pues, las pilas. (Leer más…)
Licenciado en Filosofía, realizó también estudios en el campo del Derecho y las Comunicaciones. Es Consultor de Empresas en el ámbito organizacional, académico, investigador y Consejero de Giro País.









